Latinoamérica y El Caribe Resumen de Situación Semanal al 16 de enero 2026
CIFRAS CLAVE
- 5,8K personas desplazadas en Puerto Príncipe, Haití, a medida que aumenta la violencia
- 423 personas permanecen en albergues en Jamaica más de 2 meses después de Melissa
- 100K personas desplazadas desde enero de 2025 en Catatumbo, Colombia
SUDAMÉRICA: INCENDIOS FORESTALES
Los incendios forestales se han intensificado en Chile y Argentina a principios de enero de 2026, impulsados por una grave sequía, altas temperaturas y fuertes vientos. Chile ha reportado 3.839 hectáreas quemadas, al menos dos muertes, 10 heridos y más de 2.100 personas desplazadas en varias regiones del centro y el sur, incluyendo Biobío, Maule, Araucanía y Valparaíso. Mientras tanto, la Patagonia argentina está atravesando una emergencia extensa, con más de 50.000 hectáreas quemadas, evacuaciones masivas de más de 3.000 personas, destrucción de viviendas e infraestructuras rurales, y incendios activos que amenazan áreas protegidas como el Parque Nacional Los Alerces, hogar de raros bosques de alerce. Las autoridades de ambos países advierten que las condiciones históricas de sequía y el calor extremo probablemente mantendrán el peligroso comportamiento de los incendios, mientras que las capacidades de respuesta sobrecargadas, especialmente en Argentina, donde los presupuestos de extinción de incendios han sufrido recortes profundos, están complicando los esfuerzos de contención.
JAMAICA: HURACÁN MELISSA
Más de dos meses después de que el huracán Melissa azotara Jamaica como tormenta de categoría 5, el país sigue enfrentándose a una recuperación desafiante marcada por daños generalizados en infraestructuras, desplazamientos persistentes y riesgos para la salud pública. Las evaluaciones de daños ponen de manifiesto necesidades urgentes de alimentos, agua segura, apoyo para el cuidado infantil y materiales de construcción. Al 12 de enero, las autoridades informan de 423 personas refugiándose en 56 albergues, incluidos 15 escuelas. Las preocupaciones de salud pública siguen siendo significativas, con 105 casos sospechosos y 35 casos confirmados de leptospirosis y 14 muertes asociadas sospechosas. A pesar de la mejora de las condiciones del mercado, la seguridad alimentaria sigue siendo limitada en varias parroquias rurales del oeste y norte, donde muchos hogares dependen de estrategias de afrontamiento más severas. Aunque se pueden ver avances, la recuperación de Jamaica sigue siendo desigual y el apoyo sostenido será fundamental en los próximos meses.
COLOMBIA: VIOLENCIA ARMADA
Un año después de que la violencia se intensificara drásticamente en Catatumbo, la región sigue sumida en una crisis humanitaria cada vez más profunda. Los enfrentamientos continuos entre grupos armados no estatales han causado más de 60 muertes en la última semana y continúan afectando a miles de civiles, restringiendo la movilidad, limitando el acceso a servicios esenciales y provocando desplazamientos y confinamientos. Desde que el conflicto se intensificó en enero de 2025, se estima que 100.000 personas han sido desplazadas en toda la región. Las familias informan vivir con miedo constante en medio del peligro de explosiones, violencia dirigida y restricciones coercitivas, mientras que los daños en la infraestructura han agravado el hambre y privado a muchos niños y niñas de la escolarización. Con las necesidades humanitarias en aumento y la financiación muy por debajo de los niveles requeridos, las comunidades se ven empujadas hacia estrategias de afrontamiento cada vez más arriesgadas, lo que agrava aún más la vulnerabilidad y prolonga el ciclo de violencia.
HAITÍ: VIOLENCIA Y DESPLAZAMIENTO
La violencia armada en Haití sigue impulsando desplazamientos. Entre el 8 y el 9 de enero, los ataques en Puerto Príncipe forzaron el desplazamiento de aproximadamente 5.836 personas (1.635 hogares). La gran mayoría (86%) ha buscado refugio con familias de acogida, mientras que el resto se ha trasladado a dos lugares de desplazamiento preexistentes que ya alojaban a personas desplazadas internas antes de estos eventos. Estos ataques se suman a un entorno de seguridad cada vez más deteriorado, marcado por una violencia creciente, una reducción del acceso humanitario y una fuerte presión sobre los servicios de salud. En el barrio de Bel Air, en Puerto Príncipe, la intensificación de los enfrentamientos obligó a Médicos Sin Fronteras a suspender sus actividades. Solo el 40% de las instalaciones médicas de la capital siguen funcionando.
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